martes, 10 de abril de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Encuentran en la sangre humana restos de productos químicos tóxicos procedentes de las envolturas de la comida rápida

Productos químicos tóxicos utilizados en los envoltorios de la comida rápida migran fácilmente a la sangre humana, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Toronto y publicado en la revista Environmental Health Perspectives.
Alimentos grasos como la comida rápida y las palomitas de microondas son regularmente envueltos en papel o cartón recubiertos con ésteres de fosfato perfluorados (PAP), que evitan que el agua o la grasa se filtre a través del envase. Un estudio previo del mismo equipo de investigación confirmó que el PAP puede pasar del embalaje a los alimentos, y por lo tanto ser ingeridos. Este es un tema de especial preocupación, ya que el cuerpo puede metabolizar los PAP en una clase altamente tóxica de sustancias químicas llamadas ácidos carboxílicos perfluorados (PFCAs).
El más infame de los PFCA es el ácido perflurooctanoic (PFOA, también conocido como C8) ingrediente activo del teflón. Los PFOA y PFCAs se han relacionado con una amplia variedad de problemas de salud, incluyendo cambios en el colesterol y las hormonas sexuales. Se han producido tumores e incluso muerte infantil en estudios con animales.
“El PFOA utilizado en sartenes antiadherentes (envases de comida rápida, alfombras, muebles y un sinfín de otros productos de uso cotidiano) se acumula en los cordones umbilicales de los bebés y retrasan de su crecimiento y desarrollo cerebral, según dos nuevos estudios publicados en la prestigiosa revista Environmental Health Perspectives (agosto de 2007) “, señala Andreas Moritz en el libro Secretos intemporales de la Salud y el Rejuvenecimiento.
“Los bebés nacidos con cordones umbilicales que tenían las mayores concentraciones de PFOA nacieron, más delgados y con menor circunferencia de la cabeza que los otros”.
En el nuevo estudio, los investigadores expusieron a ratas a los PAP y confirmaron que se metaboliza el PFOA.
“Este descubrimiento es importante porque nos gustaría controlar la exposición química humana, pero esto sólo es posible si entendemos el origen de esta exposición”, dijo el investigador Scott Mabury.
Señaló que los resultados de los intentos de refutar “para localizar el culpable de la exposición humana a la contaminación ambiental resultante del uso de productos químicos pasados en lugar de las sustancias químicas que se encuentran actualmente en producción
lunes, 19 de diciembre de 2011
Los científicos de la XXV campaña en el continente helado estudiarán los efectos antitumorales de la naturaleza austral

¿Pueden las estrellas de mar de la Antártida curar el cáncer? ¿Qué lecciones vulcanológicas podemos extraer de Isla Decepción para casos como El Hierro? ¿Qué hay del cambio climático? Estas serán algunas de las preguntas que hasta el próximo mes de abril tratarán de responderse los 150 investigadores y técnicos militares y civiles que integran la Campaña Antártica Española 2011-2012, que cumple su XXV edición.
Entre los proyectos que desarrollarán los investigadores destaca el «Actiquim-II», que establecerá el potencial farmacológico de determinados compuestos antitumorales. Desarrollado por la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, tiene entre los objetivos «describir nuevos productos naturales y evaluar su actividad antitumoral y antiinflamatoria a partir de muestras tomadas mediante buceo en los alrededores de las dos bases españolas», explica Margarita Yela, del área de investigación polar del Ministerio de Ciencia e Innovación que, con el apoyo de Defensa, destina este año siete millones de euros a la Campaña Antártica, que involucrará en 16 proyectos a 20 instituciones científicas
jueves, 15 de diciembre de 2011
Expertos analizan los últimos avances en tratamiento de cáncer del aparato digestivo

Más de 300 expertos nacionales e internacionales en distintos campos de la medicina y la biología del cáncer digestivo están congregados, hasta el vienes 16 de diciembre, en el XIX Simposio Internacional sobre Tumores Digestivos, en el que se están abordando los últimos avances en el tratamiento de este tipo de cánceres
jueves, 1 de diciembre de 2011
Reiki para ayudar a enfermos de cáncer

El oncólogo Luis Olay propone crear unidades de terapias complementarias, que aliviarían algunos efectos secundarios del tratamiento.
«No sirven para controlar el cáncer, pero sí ayudan a aliviar los efectos secundarios de los tratamientos». Luis Olay Gayoso, especialista en oncología radioterápica del Hospital Universitario Central (HUCA) y director del aula de apoyo al paciente con cáncer, habla de terapias complementarias como la acupuntura, el reiki, el yoga, el masaje ayurvédico, la magnetoterapia, la reflexoterapia, la fitoterapia o las flores de Bach. La medicina convencional es insustituible, sostiene Olay, pero algunas de esas disciplinas «mejoran su calidad de vida, el dolor, la ansiedad, el estrés, el estreñimiento o la incontinencia urinaria». Por eso, siguiendo el ejemplo de países como Estados Unidos e Inglaterra, es partidario de crear unidades especializadas en los hospitales: «Supondría incluso un ahorro para el sistema sanitario, porque hay pacientes que con ellas dejan de tomar fármacos para la depresión, para dormir...».
«Hay estudios que demuestran que la acupuntura e incluso el reiki son buenos para la ansiedad y el estrés. La neuropatía periférica por quimioterapia puede mejorar con la acupuntura. Son útiles para nauseas y vómitos. La radioterapia produce sequedad de boca y también puede mejorar...», enumera. La acupuntura y el reiki son, según el especialista, las que a día de hoy han demostrado mayor eficacia.
Olay recalca que siempre ha de buscarse a un profesional «acreditado». «Incluso la meditación y el yoga tienen que ser actividades supervisadas por alguien que tenga un título, un maestro o un monitor especializado», indica. «En China», cuenta, «la carrera de Medicina es de seis años y quien además quiera formarse en Medicina tradicional tiene que estudiar ocho años más, catorce años de formación en total, así que no es algo que se aprenda en un cursillo de fin de semana».
Entre todas las posibilidades, la acupuntura es, según el médico del HUCA, «la que reporta beneficios más demostrables: aumenta la secreción de endorfinas -algo que se puede medir-, incluso la de anticuerpos, estimula el flujo sanguíneo donde se ponen las agujas y puede favorecer la cicatrización de una herida». «El resto de técnicas -las flores de Bach, el reiki, el masaje ayurvédico...- tienen efectos más difícilmente demostrables», admite. En esos casos, para comprobar su utilidad, propone recurrir a «test de calidad de vida, validados científicamente», con preguntas sobre el estado del enfermo antes y después de la aplicación de la terapia complementaria. «La que más recelos crea es la homeopatía, parece que tiene el mismo efecto que un placebo y hay pocos estudios, así que hay que seguir investigando».
Luis Olay reconoce que el colectivo médico no es muy permeable a estas terapias. Él lo atribuye al «desconocimiento» y lamenta que no haya cierta comunicación y colaboración entre especialistas de ambos ámbitos. «Sería bueno que se actuara a tres bandas -el paciente, el oncólogo y el acupuntor, monitor o quien aplique la terapia complementaria-», opina Olay. Incluso sería deseable que estos últimos recibieran una formación específica en el tratamiento de enfermos con cáncer. «Para tratar a pacientes oncológicos deberían tener una formación adecuada. Los masajes ayurvédicos con aceites puede dañar la piel en algunos enfermos, así que antes de aplicarlos deberían conocer los pormenores de su tratamiento», afirma.
Por eso, Olay anima a los enfermos interesados en recurrir a estas terapias complementarias que lo consulten con su especialista. «No deben tener ningún reparo con su oncólogo», recomienda.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Su morfina puede esperar
A Enrique Conesa, barcelonés de 55 años con un grave cáncer terminal, solo le queda morir tranquilo, sin dolor y rodeado de los suyos. Será dentro de pocas semanas. Pero ni eso resulta sencillo: la morfina que consume desde septiembre por vía oral le hace cada vez menos efecto y lleva ocho meses esperando una cita con la clínica del dolor del hospital de Mataró para obtener la primera administración del analgésico por vía intravenosa, la forma de administración más potente, junto a las pautas para las siguientes dosis y la receta médica. "Se nota que aguanta sufriendo, le duele horrores: Los médicos dicen que le queda un mes de vida. No quiero que muera como un animal", ruega con entereza su esposa, Antonia Benegas, de 52 años
El hospital de Mataró cita para marzo a un enfermo terminal aquejado de intensos dolores - El centro ignoró las quejas de la familia hasta recibir la llamada de EL PAÍS
El hospital de Mataró cita para marzo a un enfermo terminal aquejado de intensos dolores - El centro ignoró las quejas de la familia hasta recibir la llamada de EL PAÍS
lunes, 17 de octubre de 2011
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